Almonacid de Zorita

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Dirección Plaza de José Antonio, 1 Almonacid de Zorita Guadalajara 19118 España
AlcaldeElena Gordon Altares
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HISTORIA:

ALMONACID DE ZORITA se encuentra situada en la provincia de Gudalajara en su zona sureste, en la comarca de la Alcarria Baja, o en lo que desde un punto de vista geohistórico se conoce como tierra de Zorita.
Está enclavada en un amplio valle en torno al Tajo, el cual conforma en gran medida su paisaje. Su clima es mediterráneo pero continental, con veranos cortos y calurosos, e inviernos largos y fríos.
El mayor número de habitantes los registró en el siglo XVI, unos 3.200, indicando el censo del año 1981, 1.099 habitantes que es como se ha mantenido con leves oscilaciones hasta ahora.

El topónimo Almonacid de indudable origen árabe, es interpretado tradicionalmente como Almunia-sidiHuerta del Señor aunque otra interpretación, es que provenga de la palabra árabe Almones “El Monasterio”. Quizás existió algún pequeño cenobio de caballeros calatravos por ser zona fronteriza en la Edad Media.

El término recibió población humana con las primeras oleadas de pobladores procedentes de las costas mediterráneas, unos 3.000 años antes de Jesucristo.
Sobre una amplia población hispánica los romanos y visigodos ocuparon estas tierras, habiéndose encontrado restos de los primeros en poblaciones próximas, y la ciudad de Recópolis, de los segundos en Zorita.

La zona de la Baja Alcarria, y con ella Almonacid, estuvo ocupada por los árabes desde el año 712 al 1085.
Los primeros datos ciertos sobre la historia de Almonacid, proceden del siglo XI, cuando se verificó la reconquista de esta comarca por el reino cristiano de Castilla. Ocurrió ello alrededor del año 1085 cuando el Rey Alfonso VI toma para su reino la ciudad de Toledo, y con ella el valle del Tajo, máxima aspiración de los reyes castellanos.
Tras la reconquista, la aldea de Almonacid quedó en poder directo del Rey, bajo la tutela del castillo de Zorita, siendo gobernador del mismo Alvar Fáñez de Minaya, primo del Cid.

El Rey Alfonso VII comenzó una política de donaciones de estas tierras a cortesanos suyos, militares y señores con capacidad de defensa. De este modo vemos como en 1152 el Rey donó Almonacid al Conde don Ponce de Cabrera, pero el castillo y lugar de Zorita lo dejó en propiedad real, alentando su repoblación con un Fuero muy favorable.
Zorita de los Canes creció constituyéndose sin reservas en la cabeza del territorio.
El Rey determinó que las presas y molinos de Bolarque, la Pangía, La puente y Cabanillas correspondieran a Zorita en su aprovechamiento.

Pero todavía en siglo XII, la aldea de Almonacid iba a cambiar de señor, ya que el año 1174 el referido Ponce de Cabrera vendió Almonacid a don Pedro Martínez de Magan, siendo la mujer de éste, Doña Sancha Martínez, quien en 1176 donó la aldea a la Orden de Calatrava recién fundada. A partir de este momento, y en las bulas iniciales de fundación y confirmación de la Orden, dadas por los Papas Gregorio VIII (1187), e Inocencio III (1199 y 1214), aparece Almonacid como una de las posesiones o lugares de la Orden de Calatrava.

Dentro del Común de Villa y Tierra de Zorita, el Concejo de Almonacid era uno mas de los que lo conformaban. Tuvo la categoría de aldea desde el primer momento en que se constituyó el referido Común, en la segunda mitad del siglo XII, hasta mediados del siglo XV. La primera ocasión en que se cita a Almonacid como Villa es en 1455. El hecho de haber alcanzado este título, que se conseguía por nombramiento real, a propuesta del Maestre de Calatrava, indica el crecimiento de Almonacid, y la pérdida de importancia de Zorita.

La Orden de Calatrava surgió en 1158, cuando el abad Raimundo de Fitero obtuvo del Rey castellano Sancho III la donación de la antigua fortaleza de Calatrava “La Vieja” con todo su territorio, para que desde allí atendiese su defensa y la de las tierras llanas del Guadiana, cerca de la frontera andalusí, de la invasión de los almohades.
En 1164 el papa Alejandro III entregó la Bula que declaraba a la Orden de Calatrava filial del Císter. Una nueva y definitiva Regla fue dada por el Capítulo General de la Orden de San Bernardo en 1187.

Las primeras posesiones de la Orden derivaron de donaciones hechas por particulares.
Como Vista aérea hemos visto antes, la aldea de Almonacid fue una de ellas, y su historia estuvo muy ligada a la de la Orden.
Durante la Baja Edad Media se estableció la división de la Orden en Partidos, que fueron exactamente tres: el de Calatrava, el de Andalucía, y el de Zorita. Éste era el más pequeño en extensión, pero el más antiguo. A su vez los partidos fueron divididos en Encomiendas, y a una de las siete de Zorita perteneció Almonacid.

A lo largo del siglo XVI, Almonacid se constituye como cabeza de la Encomienda, siéndolo también del Partido que hasta entonces se había denominado de Zorita. El motivo de este cambio ocurrió, al ser vendidas Zorita y Pastrana por el Emperador Carlos, dentro de su programa de desamortización de los bienes eclesiásticos y de la Órdenes, para hacer frente a sus múltiples empresas guerreras.
Doña Ana de la Cerda, condesa viuda de Mélito, compradora de Pastrana, Sayatón,y Escopete, intentó también la compra de Almonacid, pero no contaba con el firme propósito de los vecinos de Almonacid de continuar siendo vasallos de tan sólo el Rey, y por tanto seguir adscritos al Señorío de la Orden de Calatrava, mucho más suave que el de cualquier otro individuo particular, y más tratándose de doña Ana de la Cerda.Se consiguió que el Emperador diera un privilegio en el que reconocía que Almonacid seguiría por siempre perteneciendo a la Orden de Calatrava, y siendo por tanto de señorío real, sin poder ser enajenada a particular alguno.
Para ello el pueblo se comprometía a pagar dos millones de maravedís, (unos cinco mil ducados), lo cual haría efectivo en el plazo de dos meses.
La forma de hacer frente a aquel gasto fue pedir un préstamo, concedido por don Hernando de Córdoba, Clavero de la Orden, y para pagarlo el Concejo vendió muchos bienes propios, como cañamares, casas y otras cosas, bienes que compraron los mismos vecinos de Almonacid.
La Merced del Rey fue dada en Logroño, el nueve de junio de 1542, guardándose hoy todavía el original en el Archivo Municipal de esta Villa. Hubo un intento posterior de compra por parte de los descendientes de doña Ana de la Cerda, el secretario real don Ruy Gómez de Silva, ya poseedor de Pastrana, Zorita y Albalate, pero nada ocurrió.

A la Encomienda encabezada por Almonacid pertenecían, Fuentelencina, Hontoba, Moratilla, Illana, Yebra, y Borox. Tanto el Comendador como el Gobernador se trasladaron a nuestro pueblo, y la Orden cuidó con especial mimo a Almonacid, mejorando los riegos del término, cuidando las presas de Bolarque, sus molinos y batanes, etc.

María hermana del Emperador Carlos, que fue reina de Hungría, y que al quedar viuda, fue nombrada gobernadora de los estados de Flandes, al ver que su hermano Carlos se retiraba del mundo y del gobierno, ella quiso hacer lo mismo, y por referencias que la habían llegado, escogió para su retiro nuestra Villa. En el Concejo no cayó bien la noticia, pues los rumores eran que la señora vendría a regentar el lugar en calidad de señorío particular que su hermano le entregaba, pero solamente quería venir para descansar y prepararse a morir.
Tan mal debía estar, que iniciado el viaje desde Valladolid, la enfermedad que la agobiaba apretó su paso, y falleció antes de llegar a Almonacid.

En el siglo XVII, Almonacid es tanto cabeza de partido de la Orden de Calatrava, como también cabeza de un partido de la provincia de Madrid, abarcando este último más pueblos que aquel, a saber: Albalate, Albares, Almoguera, Ambite, Anchuelo, Baztan, Los Santos de la Hunosa, Corpa, Loeches, La Olmeda de las Fuentes, Pozuelo del Rey, Pezuela de las Torres, Santorcaz, Villar del Olmo,Villalvilla, Yebra,y Zorita de los Canes.

Esta organización administrativa estuvo en vigor hasta la reforma administrativa de Javier de Burgos del año 1837, en la que los pueblos del partido se repartieron entre las provincias de Guadalajara y Madrid, quedando ya con la configuración actual, adquiriendo la categoría de cabeza de partido la villa de Pastrana.

En el siglo XVIII la caída de la dinastía de los Hausbsburgo del trono de España no se hizo sin graves traumas.
La muerte de Carlos II El Hechizado supuso el inicio de una guerra abierta por la ocupación de la Corona Española, que llevaba aneja todavía el poder sobre medio mundo. Se declaró una guerra abierta, y el conflicto se saldó a favor del que sería Felipe V.

En Almonacid no se dieron especiales circunstancias dramáticas, ni la vida del pueblo se vio alterada. El hecho de que las jerarquías del Estado y de la Orden de Calatrava estuviesen a la greña, no supuso para Almonacid especial conmoción. Fue después, cuando las medidas centralistas del nuevo monarca llegaron, Almonacid y su partido notaron el cambio.
Así a partir de 1717 se quitó la tradición de que la elección de justicias y cargos del Ayuntamiento se hiciera el día de San Miguel, como había sido la costumbre,desde los siglos medievales, y se impuso que esta elección se hiciese el 1º de enero de cada año.

El inicio del siglo XIX, y con él la época contemporánea, trajo nuevamente aire de guerras e inquietudes.
En Almonacid seguirá siendo la Orden de Calatrava su dueña y señora, nombrando el Rey por su gobernador, Alcalde Mayor, o Capitán a Guerra, a un destacado funcionario o noble cortesano, que ejercía la representación de la Orden, y por la tanto del Rey en la Villa y todo su partido, y se ocupaba en hacer cumplir las leyes y mandatos reales, así como supervisar la cobranza de impuestos.

La Guerra de la Independencia, que fue dura en toda España, en la Alcarria supuso algunas duras campañas, siempre protagonizadas por Juan Martín El Empecinado contra las tropas destacadas en Sacedón, Auñón, Alcocer y Pastrana.
No se conoce el que hubiese ninguna batalla en nuestro territorio, pero la dureza de la contienda sí se hizo notar, repercutiendo en una importante carestía de la vida, que en Almonacid fue especialmente llamativa en lo relativo a los cereales, Subió mucho el precio del pan, y aún hubo que hacer ahorros por parte de los vecinos y del Concejo para procurarse el trigo y obtener harina en pueblos cercanos.

La revolución liberal que se inició en España tras las Cortes de Cádiz en 1812, supuso la desaparición automática de los señoríos, y por lo tanto la abolición de los cargos que ejercían ese señorío.
Desaparece la figura del Gobernador del Partido o Capitán a Guerra, siendo sustituida por la del Alcalde Constitucional.
El primer Alcalde Constitucional de Almonacid fue Miguel Burgueño Lozano.

El siglo XX trajo a Almonacid, un aire definitivo de progreso.
Su ancestral dedicación a la agricultura se vio modificada. La construcción de la presa de Bolarque y su poblado anejo a principios del siglo, la Central Nuclear “José Cabrera” en los años sesenta, y la posterior construcción del trasvase Tajo- Segura, en los setenta , hizo que su ancestral dedicación a la agricultura, se desviase en buena parte hacia la construcción y los servicios.

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