Gajanejos

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Dirección Plaza Mayor, s/n Gajanejos 19192
AlcaldeMaria Araceli López García
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HISTORIA:

GAJANEJOS, su etimología es un tema controvertido y del cual no se conoce ninguna interpretación. Es probable que el nombre provenga de la fusión de los términos “granja” y “lejos”, teniendo en cuenta la posibilidad de que en otro tiempo el pueblo no fuera más que una granja perteneciente, tal vez, a Hita (de ahí lo de “lejos”).Otra posibilidad es que se trate de una degeneración de la palabra “conejo”. Se sabe que en el término de Gajanejos hubo, antiguamente, gran cantidad de conejos y, en general, de todo tipo de especies de caza menor. De ahí podría venir el antiquísimo refrán, muy conocido en la zona, que reza: “Caspueñas y Gajanejos, buena tierra de conejos”.

Tras la Reconquista y posterior repoblación de la zona, llevada a cabo durante los últimos años del siglo XI, de mano de Alfonso VI, el pueblo de Gajanejos perteneció al Común de Villa y Tierra de Hita. Durante ésta época, los siglos XII y XIII, la villa de Hita, con su Fuero Propio, ostenta un poderoso y amplio Común de Villa y Tierra que se extiende más allá de los ríos Ungría y Tajuña, englobando un gran territorio dentro del cual se encontraba, por lo tanto, el pueblo de Gajanejos.

En la “Cosmografía” de Hernando Colón, historiador y segundo hijo de Cristóbal Cólon, aparece una breve descripción del pueblo de Gajanejos en el año 1.517 : “Gajanejos es lugar de cuarenta vecinos y está en alto y es en Alcarria y junto con el lugar a cuatro tiros de ballesta del Badiel que pasa por bajo del valle y es aldea de Hita”.

Bajo la jurisdicción de la villa de Hita permaneció Gajanejos hasta que, en el siglo XIII, pasara a formar parte del señorío de los arzobispos de Toledo, bajo el fuero propio de la villa de Brihuega, en cuya tierra quedó incluida en calidad de aldea, perteneciendo a dichos arzobispos en calidad de señorío , junto con otras localidades como Castilmimbre, Valdesaz, Tomellosa, San Andrés del Rey, Romancos, Archilla, Malacuera o Villaviciosa, en calidad de aldea.

En el último cuarto del siglo XVI, el lugar de Gajanejos pertenecía al señorío de la villa (relativamente lejana) de Fuentes (ahora Fuentes de la Alcarria). Este señorío fue creado gracias a la concesión del Arzobispo don Gonzalo, que otorga a Fuentes el privilegio de Villa, asignándole una tierra jurisdiccional en su torno y concediéndole un Fuero propio, independiente del de la villa de Brihuega, aunque siempre manteniéndola dentro del señorío del Arzobispado de Toledo. Durante la segunda mitad del siglo XVI, y bajo la monarquía de Felipe II, éste obtiene del Papa la facultad de enajenar territorios y señoríos de las órdenes militares y el clero. Fue entonces cuando se desmantelaron, en la comarca de la Alcarria, todos los señoríos que ostentaban las órdenes de Santiago y Calatrava y el Arzobispo de Toledo, entre los cuales se encontraba, recordamos, la villa de Fuentes. Gracias a ello, en el año 1579, el madrileño García Barrionuevo de Peralta, caballero de la Órden de Santiago, adquiere el señorío de Fuentes. Este Señor enriqueció la villa sobremanera, reconstruyendo castillo y murallas, reformado y enriqueciendo la iglesia de Nuestra Señora de la Alcarria, y estableciendo en ella una Congregación formada por 12 capellanes, que en ella oficiaban. Al morir en 1613, fue sucedido en el señorío por su primogénito, don Francisco de Barrionuevo. Tras él, ocupó el puesto el hermano de éste último, don Bernardino de Barrionuevo, marqués de Cusano. En esta casa, y en la de los condes de Villagaría, se mantuvo el señorío hasta la abolición de los señoríos, en 1.812.

Dentro de este señorío fontecino estuvo el lugar de Gajanejos, durante algunos años, junto con los pueblos de Valdesaz, Pajares, Castilmimbre y San Andrés (ahora San Andrés del Rey), todos muy cercanos a la villa de Brihuega y que, tarde o temprano, adquirieron el privilegio de villazgo (no así en el caso de Gajanejos) o pasaron a pertenecer a otros señoríos (es éste su caso), desapareciendo muy pronto el fugaz señorío de la villa de Fuentes.

Al desaparecer este señorío, Gajanejos pasaría a pertenecer al señorío de la villa de Brihuega, bajo cuyo fuero estaría incluido hasta la abolición definitiva de los señoríos, en el siglo XIX. Parece ser que, durante esta época, los frailes jerónimos del monasterio de Villaviciosa de Tajuña tuvieron algunas propiedades en el término de Gajanejos, ya que ostentaban el privilegio de recaudar impuestos en el pueblo.

A principios del siglo XIX, la Guerra de la Independencia fue la primera en atacar al pueblo de Gajanejos. Parece ser que se libró aquí una importante batalla contra los franceses. Benito Pérez Galdós se encarga de narrarla en sus Episodios Nacionales, dentro del tomo dedicado a “Juan Martín El Empecinado”.

La Guerra Civil de 1936-1939 azotó brutalmente al pueblo de Gajanejos, hasta el punto de que fue totalmente pulverizado por la aviación, durante la Batalla de Guadalajara, que se libró en marzo de 1937 entre fuerzas voluntarias italianas y el Ejército de la II República Española. Los ancianos, mujeres y niños fueron llevados como refugiados a algunos pueblos cercanos (Utande, Torija, Valdesaz) y a la provincia de Cuenca (Motilla del Palancar, Carboneras, Campillo de Altobuey). Los hombre, como en el resto de España, fueron enviados al frente. Al terminar la guerra, cuando los gajanejeros volvieron a su pueblo, no encontraron más que escombros, ruinas… La Dirección General de Regiones Devastadas se encargó de reconstruir el pueblo, creando un núcleo extraño, excesivamente regular, siguiendo un modelo de construcción oficial, muy similar al del pueblo de Masegoso de Tajuña.